Mi madre siempre solía decirme cuando se enfadaba conmigo la misma frase “acabarás entre contenedores” y cuanta razón tenía. Lo que no sabía es que iban a ser de este tipo, y mucho menos haciendo lo que hago.

La verdad es que cuando se ponía así era EXTREMA y DURA. Y como todo aquel que sufre aunque solo sean momentos puntuales esas situaciones, la vida le incentiva el cerebro para sobrevivir. Quizás esté ante la razón de por qué a veces y como con ella, en momentos puntuales soy más duro que el granito.

No creo que tenga mucho que ver con estos dos de la foto, pero como Extremos y Duros que son, si es cierto que EXTREMODURO tienen sus dos caras, una cara digamos lánguida que me aburren hasta bostezar tres veces seguidas donde el rock n roll es para entendidos muy entendidos o idolatras de un mesias llamado Robe, tan incondicionales que cualquier cosas es OHHHHHH, la HOSTIA!, o esa otra cara EXTREMA Y DURA para amantes del Rock N Roll descontrolado, sucio, de barrio, que es pura diversión.

A diferencia de lo que me pasaba con mi madre, con Extremoduro me gusta mucho más la versión que tanto odiaba de ella. Quizás porque  a estas alturas diferencio mucho mejor lo que es una madre y lo que es una banda de rock, y tengo muy claro como ha de ser una cosa y otra.

No, no estoy loco, pensad, investigad en vosotros mismos, seguro que muchos hemos escuchado mucho más a nuestras bandas favoritas que a nuestras propias madres… y si eres de los que se engancharon en los 80′s a esto de la música, seguro que no tenias su foto en la mesita de noche y si las paredes llenas de fotos de tus héroes músicales..

Moraleja: No se puede comparar una banda de rock con una madre, pero… la vida es un camino lleno de aprendizajes, y muchos aprendimos de lo que veíamos en nuestro entorno… y de lo que veíamos en nuestro otro entorno.

 

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